¿Quién va a ganar el round hoy? Mi secreto (no tan secreto) sobre la pornografía.

 


¡Hola, hola! Aquí Mich. ✨ Hoy me puse modo "confesiones" porque vamos a hablar de ese tema. Sí, la pornografía. Incómodo para algunos, un alivio para otros que están buscando una salida.

Si estás leyendo esto y sientes que el corazón se te acelera, tranquila, respira. Yo también estuve ahí. 

Sé perfectamente lo que es sentirse, no solo mal, sino miserable.

 Esa es la palabra exacta, ¿verdad? Ese ciclo asqueroso de decir: "Esta es la última vez, lo juro por Dios", para terminar cayendo otra vez a los cinco minutos. Es frustrante, agota el alma y te hace querer esconderte del mundo (y de Dios).

Pero, ¡espera! No te escribo para regañarte, sino para contarte cómo empecé a ganar mis batallas.

La pelea del siglo: Carne vs. Espíritu 

Seguro has escuchado el típico consejo: "Lee la biblia, ora, ayuna". Y sí, obvio que funciona, ¡es la base! Pero a veces nos lo dicen tan mecánico que perdemos el punto. 

La clave que yo entendí es esta: Tu mente es un ring de boxeo. Imagina a dos boxeadores: uno es tu "carne" (esos deseos que te jalan a lo que te hace daño) y el otro es tu "espíritu" (tu conexión con Dios).

 ¿Quién crees que va a ganar? ¡Fácil! El que esté mejor alimentado y mejor entrenado.

Si alimentas a la "carne" con imágenes, pensamientos constantes en eso y dándole cuerda a la tentación... pues va a ser un peso pesado que te va a noquear en el primer round.

Pero, si alimentas al "espíritu" leyendo la Biblia (no por compromiso, sino para conocer a tu Creador), hablando con Dios como tu mejor amigo y cuidando lo que ves... ¡PUM! Tu espíritu se pone fuerte.

El momento de la verdad ✨Llegará un punto —te lo prometo— en el que, de repente, te darás cuenta de que ya no estás buscando el pecado. Estás tan llena de la presencia de Dios que el deseo no llega porque tú lo llames, sino porque es un intruso. Y ahí es donde entra tu nuevo poder: Tú tendrás la potestad de decir NO.

Sé que esos pensamientos a veces dan mil vueltas en la cabeza como un disco rayado hasta que te vencen. Pero escucha bien: Dios hará cosas grandes contigo. No dejes que la culpa te diga que ya no tienes oportunidad. ¡Tú eres una campeona en entrenamiento!

Así que hoy, ¿a cuál de los dos boxeadores le vas a dar de comer? 😉

Recuerda seguirme en mis redes sociales.

Usuario: michellrv4

Tik tok

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Pelear por nuestra paz

🌸 Semillas, lágrimas y una promesa que no falla

Cuando el "hacer" te roba el "estar": La lección de las burras perdidas