¿Se puede CUIDAR a Dios? 🤍

 

Quizás al leer este título pienses: “A ver, Michell, Dios es todopoderoso y majestuoso, ¡Él no necesita que lo cuiden!”. Y sí, tienes razón en que Él es gigante, pero déjame decirte algo, amiga: a Dios también se le puede cuidar.

Recuerda que la Biblia dice que Él nos hizo a su imagen y semejanza. Dios tiene un corazón que siente. Cuidar a Dios puede sonar como algo difícil, chicas, ¡pero no es imposible!

Pero... ¿qué significa realmente cuidar a Dios?

Como no podemos ver a Dios en persona, lo vemos a través de lo que Él hizo. Cuidar a Dios significa:

Amar y proteger Su creación: Valorar el mundo y la naturaleza que Él diseñó para nosotros.

Dar el amor que recibimos: Tomar todo ese amor increíble que Él nos regala a diario y entregárselo a las personas que nos rodean.

Al final del día, nosotros somos la creación de Dios. Cuando cuidamos al prójimo y amamos lo que Él creó, le estamos devolviendo un poquito de todo ese amor directamente a Él. ¡Es nuestra forma de abrazar Su corazón!

Lo que viene en la próxima edición

¡Esto es solo el comienzo! En nuestro segundo artículo te voy a hablar sobre cómo cuidar a Dios en tu día a día, con consejos súper prácticos para tu rutina diaria.

¿Qué te pareció esta primera parte? ¡Déjame tu comentario aquí abajo, me encantaría leerte!


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